¿Cómo
se llega a La Libertad?
Durante los últimos días haciendo
algo de mi trabajo, sucedió que tuve que preguntarme y preguntarles a otros
¿Cómo se llega a La libertad? En un principio la pregunta me resultó sencilla,
pero después hacerla a la chica rizos de oro y a la anciana sabia, supe que
estaba entrando en terrenos realmente escabrosos. Alguien dentro de mí dijo: -
Ey, no seas tonta, no puedes ir lanzando esas preguntas así como así, trata de
controlar tu lengua!!
Después de un silencio incómodo
y una sensación de pánico, huí hasta la cocina, me serví un café cargado, deje
que la cafeína invadiera mi cuerpo y mis neuronas, tal vez así podría quedarme
callada y volver a la sala como si nada hubiese pasado. Miles de pensamientos
pasaron por mi mente en ese momento, no era yo la primera en lanzar esa
pregunta y creo que tampoco yo, la que resolvería semejante incógnita. Seguro
que ya muchos filósofos han desgastado su vida, energía y conocimientos
tratando de resolverla. Cuando volví a la sala mis compañeros de trabajo se
volvieron todos para verme, no es algo fácil cuando es una oficina en la que
trabajan casi 100 personas. Otra vez la sensación de pánico, mirada al piso,
nuevamente el silencio incomodo… Pensé, -Denme un poco de tiempo para ver si
logro resolverlo, por favor no se queden todos mirándome como si después de tomar
un café trajera la respuesta.
Así que me senté frente la
computadora y consulté con el tío Google, ese que resuelve muchas cosas, ese
sabio que ha reunido los saberes universales y los ha puesto al alcance de
nuestras computadoras. ¡Diablos, una, dos, tres gotas de sudor se deslizan por
mi frente!, cosa terrible, los que me conocen saben que no soy tan humana, como
para sudar… Cuando iba empezar a buscar, recordé una frase de Gonzalo Arango que
me encanta “La libertad es en síntesis un
acto que se compromete. No es un sentimiento, ni una idea, ni una pasión. Es un
acto vertido en el mundo de la historia. Es en esencia la negación de la
soledad”, la disfrute y divague sobre su contenido, pero luego, vuelta a la
realidad, a mi realidad, otra vez a la pregunta ¿cómo se llega? Entonces decidí
continuar con mi tarea, al buscar en google me encuentro con un panorama mucho
más desalentador, respuestas incoherentes que no tienen nada que ver con el
universo de mi pregunta, he aquí algunos de los encabezados que aparecieron: “Estatua de la Libertad - Horario, precio y cómo llegar. Carteles en libertad. ¿ Cómo se llega al pueblo con un
cartel?. Cómo llegar a nuestras oficinas | Libertad.org. Estatua de la Libertad | Nueva York.
Cómo llegar a la experiencia de la verdadera libertad - Sermon
Central. La libertad posible. Libertad -
Wikiquote.
Entonces
decidí hacer uso de un significado (seguro que habrá muchos) filosófico de la
palabra, y utilice mi facultad como ser humano de decidir según mi inteligencia
y voluntad sobre abandonar la tarea impuesta por la pregunta. YA NO QUERÍA
SABER COMO SE LLEGA A LA LIBERTAD, estuve dispuesta en ese momento a afrontar
las consecuencias de mi decisión y ser juzgada
por eso. Me levante de la silla y justo cuando me disponía a salir con la
mirada baja y esa sensación de vació que dejan las preguntas sin respuestas,
una chica gritó desde el fondo de la gran oficina – ¡A LA LIBERTAD SE LLEGA POR CARTAGENA O POR SINCELEJO!

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