Día 4
A propósito del contexto y de un texto de Clarice Lispector que leí en estos días.
Ya sé que puedo convertirme en lo
que nunca imagine y que puedo ser tan fría como la ola del cuento de Octavio Paz.
Ya descubrí que me gusta apapachar y que me apapachen y que cuando no apapacho no
tiene sentido. Ya viví una inspección de migración en un aeropuerto y la odie. Ya
sé que puedo decir cosas cuando no es apropiado y no decirlas cuando se
requiere. Ya sé que necesito un café cada mañana para despertarme y que un mar hermoso puede dejarme perpleja. Ya celebré
el nacimiento de alguien y llore de alegría. Ya he aprendido que soy arrogante
y que puedo hacer daño cuando lo hago. Ya comprobé que los colombianos no
necesitamos visa para entrar en Belice. Ya sé que no soy indispensable y que muchas
veces quiero serlo. Ya visité la casa de Frida Kahlo y me sentí feliz por eso. Ya sé que soy emocional hasta el cansancio. Ya sé que me gusta que algunas cosas no cambien
de lugar y que no debo empacar muchas cosas cuando me voy de viaje aunque me
gustaría llevarlo todo a mis nuevas casas. Ya sé lo que significa querer irse
para siempre y regresar al mismo punto. Ya odie el whatapp y otras redes
sociales. Ya sé que me desespera esperar una reunión y qué definitivamente amo lo que hago. Ya abandone un libro en la página 15 y lo inicie mil veces porque
creí que era importante leerlo. Ya amé y deje de hacerlo en un segundo para
volver a amar al segundo siguiente, ya sé que puedo amar con locura. Ya sé que no puedo controlarlo todo y que puedo tomarme la vida con calma. Ya hice
planes sobre lo que quería y vi como se derrumbaron, ya volví a un punto de
partida en donde todo estaba hecho cenizas. Ya bucee y ví un pez del que
descubrí su nombre mucho después en internet. Ya hice un viaje con mi hermana y lo disfrute
como nunca. Ya juzgue gente con un solo encuentro y me arrepentí de eso. Ya
quise escribir mil cuentos y solo escribí uno. Ya me sentí hastiada de visitar pirámides
y feliz de visitar una de nuevo. Ya
sentí dolor por abandonar a alguien y remordimiento por no estar ahí cuando lo
necesitó. Ya me descubrí amante de los video juegos y las series. Ya sé lo que significa escribir una nota diaria para un blog. Ya viví en una casa que parece un bunker en el
que no entra el sol y descubrí que necesito hacer fotosíntesis cada mañana, ya
sé que me puedo cambiar de casa… Ya sé que aún me quedan muchas cosas por vivir y que soy feliz por eso.
Mmm. Eso es un síntoma.
ResponderBorrarCarnavalucia Qué es un sintoma? empacar mal las maletas? todo? Así mismo y en sentido contrario?
ResponderBorrarMe encanta, me identifiqué!
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